miércoles, 6 de junio de 2012

Temperatura a la que el papel de los libros se enciende y arde...

Hay tres universos distópicos que me marcaron durante mis años de escolar, y en cierto modo, definieron o reforzaron muchos aspectos de mi forma de pensar. Me refiero a 1984, Un mundo Feliz y Farenheit 451. Cada uno por sí solo da para reflexionar llenando más páginas de las que tienen las tres obras juntas, pero por esta vez me referiré a algunas escenas en concreto que me causaron una impresión muy fuerte.

En 1984, la mutilación del idioma. Aquella escena en que Winston escucha a uno de sus colegas explicarle cómo se pretendía reducir la comunicación a lo más básico y estrictamente necesario, eliminando las palabras "inútiles"... en que  ya no se dirá bueno y malo, sino, bueno y no bueno... y para mayor enfasis,  "plus-bueno" y "plus-no-bueno". Recuerdo que hice el ejercicio de pensar limitando al máximo la cantidad de palabras y les juro que nunca mi idioma me había parecido tan hermoso como en ese instante. Amé cada sinónimo y cada conjugación verbal, porque el resultado fue... angustiante. Orwell tenía razón, al cercenar el idioma, cercenas el pensamiento. Macabro, como casi todo lo que nació de su mente y acabó reproduciendo su pluma, para suerte de todos nosotros.

En Un Mundo Feliz me horrorizó el individualismo, el hedonismo y la felicidad forzada y vacua. La mejor representación de lo anterior: aquel chiquillo que llevan a terapia psicológica porque lloraba y no quería participar con los demás niños de los juegos sexuales que formaban parte de su educación. Los otros no eran personas en esta sociedad, sino cosas destinadas a satisfacer neustros deseos y si eso no es suficiente, siempre puedes acceder a una dosis de soma. Gh...

En Farenheit 451 es la destrucción de la cultura. Al principio de la obra una mujer prefiere morir quemada junto con sus libros a seguir viviendo sin ellos. Y de estas tres escenas, es esta la que que quizas constituye el atentado más feroz, la destrucción más radical de la escencia del ser humano,  ¿Qué es el arte, sino la expresión del espíritu? Me bastó pensar que me arrebataban mis obras de arte preferidas para comprender lo que impulsó a esa mujer a preferir la muerte. Imaginar una hoguera donde ardían mis obras completas de Oscar Wilde, mi caja de singles de Smashing Pumpkins, mi edición remasterizada de Lo que el viento se llevó, mi vieja y roñosa edición de La guerra y la paz, mis mangas de Riyoko Ikeda o mis discos de Víctor Jara para que se me venga a la mente ese meme de Futurama que dice "I don't want to live on this planet anymore..."

No... la vida sin arte no es vida. Eso fue lo que internalicé con las primeras páginas que leí de Ray Bradbury. Y cuando, como hoy, una persona como él deja este mundo, es cuando más deseo que haya algo más después de la muerte. Sería mi última oportunidad para decirle, simplemente, "gracias, usted abrió mi mente y cambió mi vida". Porque tampoco podría olvidar Mildred, comprendiendo el vacío de su existencia cuando, apenas una fracción de segundo antes de morir, se apagan sus sedantes e idiotizantes telepantallas...

Bueno, eso es casi todo por hoy. Creo que es un buen momento para ver (una vez más) una película que toma muchos elementos de estas tres obras de modo bastante interesante. Me refiero a Equilibrium. Puede que no sea la gran cosa pero a mí me encanta, aunque advierto desde ya que estoy imposibilitada de opinar objetivamente de cualquier película donde actúe Christian Bale, jajaja... Acá van dos de mis escenas favoritas.

SPOILER!!!



(¿Por que Sean Bean siempre muere?)



Y esta... Diablos, Beethoven conmovería hasta a las piedras.



2 comentarios:

  1. El arte es algo con lo que nacemos.Desde tiempos inmemoriables el ser humano se ha expresado con él, solo hay que ver las pinturas prehistoricas.

    No he leido ninguna de esas obras, pero me apetece mucho "Un mundo feliz". "1984" me da mucha angustia leermelo y no se porqué (Tal vez porque me lo spoilearon en clase de filosofia xD)

    Sin la cultura esto seria un mundo gris, fijate que a mi lo que me da pena cuando se acabe el mundo pensar que todas esas obras de arte, las ruinas romanas o egipcias tambien desapareceran.

    UUh dejemos de pensar eso que me deprimo.

    ¡Salud!

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    1. Nooo!! spoilear 1984 es maldad. El profesor debe advertir "tienen hasta la próxima clase para leerlo porque daré detalles de la trama y el final, sino se joden"... pero ir y tirarlo sin aviso, pues qué maletero! jajaja...

      De todos modos, leer estos tres libros it's a must. Yo creo que te van a gustar, aunque sí te van a angustiar y mucho. A propósito de lo último que comentas, me doy cuenta que olvidé mencionar una escena de la película "¿Arde París?", que es un muy buen ejemplo de hasta qué punto puede llegar el hombre cuando ve amenazada la cultura. Esta película narra los días previos a la liberación de París en agosto de 1944. En ese momento el gobernador a cargo de la ocupación alemana era el general Dietrich von Choltitz, a quien Hitler le ordenó destruir la ciudad ante la inminencia de la derrota. Bueno, pues resulta que von Choltitz tomó la instrucción del Führer, la llevó al baño y la usó de papel higiénico (en sentido figurado, aunque uno nunca sabe…), no cumplió la orden y se rindió. Y en la película, cuando está entre la espada y la pared, se asoma por la ventana de su oficina y simplemente mira la ciudad. No recuerdo la línea que dice a continuación, pero basta ese gesto para saber que el hombre no es capaz de quemar París. Vamos, ¿quién querría pasar a la historia de esa forma? Y no sólo eso, ¿Quién (en su sano juicio) no sentiría que se le retuercen las tripas al ver la ciudad de la luz en ruinas?

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